Refranes y aforismos nos regalan desde antaño sabiduría y brevedad. Una brevedad apreciada cuando el tiempo corre. Ahora que lo hace más lento, atrapado cada uno en su circunstancia, recojo estos diez por si aportan un poco de luz o invitan a la reflexión en algún momento de vuestros días en clausura.

La salud no tiene precio y quien la arriesga es un necio.
Esta pandemia ayudará a ordenar. Si una sola lección nos llevamos que sea la de la conciencia de salud e interdependencia global.

El tiempo es oro
Y lo vemos claro cuando parece terminar el nuestro. Nosotros y nadie más decidimos cómo invertirlo. Cuando salgamos de aquí, también

El saber no ocupa lugar
Cuando nos falta espacio, nada como ampliar nuestra mente aprendiendo en internet. Salir un poco más sabios depende 100% de nosotros

Lo barato sale caro
Como pacientes, empleados, consumidores, ciudadanos, votantes espero sepamos identificar y valorar más y mejor lo esencial y a los mejores.

Mucho ruido y pocas nueces
Las redes se llenan de valor y generosidad pero también de vacío amplificado. Come más nueces estos días.

Haz bien y no mires a quien
No es momento de vender. Es hora de pensar en tu equipo, clientes, comunidad para ver cómo ayudar (y hacerlo). Al salir, también

La caridad bien entendida empieza por casa
Cuidaremos más el mundo si empezamos cuidando más a los que tenemos más cerca. Interesarnos y ayudar ahora vale doble

Quien canta su mal espanta
Vivimos más alegría, humor o esperanza en nuestro entorno si somos los primeros en aportarlos. Pon tú la banda sonora

Nadie deje de sembrar por miedo de gorriones
Tiempo de incertidumbre. Con lo que tengas, haz. Pero haz. El futuro nos lo trabajamos cada uno con lo que hacemos hoy.

Mañana será otro día
Y aunque el entorno no varíe demasiado, volverán a ser 24 horas para todos. Tiempo de pensar, sentir, decidir y especialmente, hacer, para que valgan la pena

Si ninguno de estos refranes te dice nada por manidos, prueba a ejercitar las neuronas en familia o con amigos creando nuevos refranes confinados tipo “Aunque den mucho la brasa, sal bien poco de tu casa” o “Cuando hablamos de pandemia es que el mundo nos apremia”. Me encantará leer tus propuestas. Ejercitar las neuronas y sonreir suele ser buen ingrediente para el durante y buena fórmula para el después.

Salud y conciencia a todos, mucho ánimo a los que sufren y gracias eternas a todos los que nos cuidan

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